Historia del Oráculo de Belline

Hace más de 2 milenios, las primeras cartas de juego<\/strong> hacían su aparición en la India <\/strong>y la China <\/strong>ancestrales. Pero habrá que esperar al siglo 15<\/strong> después de J.C. para que llegaran a Europa<\/strong>, donde muy pronto fueron utilizadas por los videntes gitanos<\/strong> en tiradas adivinatorias<\/strong>.

Y fue en la Francia del siglo 16<\/strong> donde las cartas del tarot<\/strong> iban a trastocar las costumbres de la población.

Tres siglos más tarde, cuando este arte adivinatorio<\/strong> seguía gozando de un gran éxito<\/strong> gracias al tarot de Marsella<\/strong>, el mago Edmond <\/strong>cambió un poco las reglas del juego al crear el Oráculo de Belline<\/strong>.

Oracle de Belline

Un fenómeno social llamado Tarot

Desde su aparición <\/strong>en torno al año 1550<\/strong>, el tarot <\/strong>se convirtió rápidamente en un fenómeno <\/strong>social en la Francia <\/strong>del Renacimiento <\/strong>y todas las capas de la población se hacían echar las cartas <\/strong>para conocer algunas predicciones <\/strong>venideras sobre su destino<\/strong>.

Diseuse de bonne aventure

Las echadoras de buenaventura<\/strong> están por todas partes. Se las encuentra al borde de los caminos, en las tabernas e incluso en el seno de la corte real<\/strong>, que ve en este arte adivinatorio<\/strong> que es la echada de cartas<\/strong> un entretenimiento <\/strong>más.

Un poco más tarde, tras la aparición <\/strong>de la baraja del tarot de Marsella<\/strong>, que una vez más iba a revolucionar <\/strong>el mundo de la cartomancia<\/strong>, hombres de ciencia y grandes sabios<\/strong> también iban a interesarse de cerca por esta práctica de la videncia<\/strong> que tomaba un cariz aún un poco más esotérico <\/strong>con esta nueva baraja de cartas<\/strong>.

En efecto, la baraja del tarot de Marsella<\/strong> tenía con qué sorprender, pero sobre todo con qué fascinar <\/strong>a las multitudes.

Compuesta de , esta baraja <\/strong>estaba dividida en 2 partes: 22 arcanos mayores<\/strong> y 56 menores<\/strong>.

le tarot de Marseille

En el caso de las láminas mayores<\/strong>, todas representaban a un personaje poderoso<\/strong> o un objeto sagrado<\/strong> y cada una de ellas simbolizaba un fragmento de la naturaleza humana<\/strong>, de modo que puestas una tras otra, estas 22 cartas<\/strong> nos mostraban el recorrido <\/strong>iniciático de una vida<\/strong>.

Pero la práctica del tarot, aunque se basaba en el esoterismo como todas las prácticas de la videncia, supo no encerrarse en casillas demasiado ocultas y seguir siendo así muy popular entre todas las generaciones, y ello durante numerosos siglos.

Resultaba muy desestabilizador en aquella época en la que todavía se quemaba <\/strong>a las brujas <\/strong>y en la que la magia <\/strong>podía equipararse a la brujería<\/strong>.

Pero la práctica del tarot<\/strong>, aunque se basaba en el esoterismo <\/strong>como todas las prácticas de la videncia<\/strong>, supo no encerrarse en casillas demasiado ocultas y seguir siendo así muy popular <\/strong>entre todas las generaciones, y ello durante numerosos siglos.

Los orígenes del Oráculo de Belline

A comienzos del siglo 19<\/strong>, Mlle Lenormand<\/strong> fue una vidente <\/strong>muy célebre<\/strong>. Especializada en los campos esotéricos<\/strong> de la nigromancia <\/strong>y la cartomancia<\/strong>, había creado una nueva herramienta de adivinación con la baraja de cartas de tarot<\/strong> que aún hoy lleva su nombre.

mlle Lenormand 1

Muy reputada <\/strong>en París<\/strong>, siempre estaba cortejada <\/strong>por gente de alto rango<\/strong> en la sociedad y tenía su propio grupo de discípulos <\/strong>en el seno de su « oficina de la videncia <\/strong>».

Uno de sus mejores alumnos <\/strong>se llamaba Charles-Ernest Billaudot<\/strong>, antes de ser apodado <\/strong>el mago Edmond<\/strong> por la propia Mlle Lenormand, poco antes de su fallecimiento.

mage edmond oracle belline

Profesor de matemáticas celestes en París, el mago Edmond <\/strong>ejercía sus dones de videncia<\/strong> en paralelo a su oficio y muy pronto tuvo consultantes <\/strong>muy célebres como los escritores Alexandre Dumas<\/strong> y Victor Hugo<\/strong>, pero también Napoleón III<\/strong> y la Emperatriz Eugenia.

Siempre apasionado <\/strong>por el esoterismo<\/strong>, fue en 1845, a la edad de 36 años, cuando retomó los trabajos <\/strong>iniciados por su profesora Mlle Lenormand <\/strong>y terminó de dibujar lo que un poco más tarde se convertiría en las cartas del tarot del Oráculo de Belline<\/strong>.

Por desgracia, esta nueva baraja de tarot, muy inspirada <\/strong>en la de Marsella y en la de Etteilla, finalmente quedaría en estado de boceto<\/strong> dibujado sobre varias hojas, y ello por oscuras razones. El mago Edmond <\/strong>se apagó en 1881, sin que nunca se hubiera visto su proyecto hecho realidad.

La resurrección del Oráculo de Belline

No fue sino unos 70 años más tarde cuando se volvería a oír hablar de las hojas<\/strong> ennegrecidas por el mago Edmond<\/strong>. En efecto, fue en torno al año 1950<\/strong> cuando un cierto vidente<\/strong>, que respondía al nombre de Marcel Belline<\/strong>, encontró por la mayor de las casualidades las famosas hojas en el fondo de un baúl que rondaba por un desván parisino.

Marcel Belline

Su vida iba a cambiar para siempre, pues Marcel Belline<\/strong> nunca había tenido demasiada suerte. Ejerciendo sus dones de videncia<\/strong> sin gran éxito, había perdido incluso a su hijo unos años antes en trágicas circunstancias.

Entonces muy perturbado por esta desaparición repentina, se sirvió de sus dones de médium<\/strong> para permanecer en contacto con su hijo desaparecido demasiado pronto. Por lo demás, publicó esta experiencia en una obra hoy muy buscada llamada « La 3ª<\/sup> oreja a la escucha del más allá ». Fue una de sus consultantes <\/strong>quien, un día, le propuso ir a visitar su casa, que había pertenecido al gran mago Edmond, en el siglo pasado. Muy intrigado, Marcel Belline<\/strong> aceptó y subió al desván durante su visita.

Fue así como dio con el baúl que contenía numerosos grimorios <\/strong>y sobre todo las hojas <\/strong>donde estaban dibujadas todas las cartas de juego<\/strong> de un nuevo tarot<\/strong> imaginado por el mago Edmond<\/strong>.

coffret Oracle de Belline

Entonces le invadió una adrenalina poco común, que le hizo olvidar un poco aquellos dramas pasados. Pensó en lo más hondo de sí mismo que era el destino el que había puesto estas hojas entre sus manos y que era el mago Edmond<\/strong> en persona quien le daba una nueva oportunidad de poder salir del anonimato en el que vegetaba desde hacía demasiado tiempo.

Belline <\/strong>se propuso entonces actualizar <\/strong>un poco los trabajos <\/strong>del mago Edmond<\/strong>, apropiárselos <\/strong>para hacer de ellos algo más actual, y mandarlos editar por un impresor.

Fue maese Cartier-Grimaud<\/strong> quien se encargó de esta tarea, y por órdenes de Belline<\/strong>, insertó <\/strong>esta nueva baraja de cartas <\/strong>en un estuche negro<\/strong>, donde estaba escrito en letras de oro<\/strong>: el Oráculo de Belline<\/strong>.

El éxito inesperado del Oráculo de Belline

Muy pronto, sin destronar<\/strong> a la célebre baraja del tarot de Marsella<\/strong>, el Oráculo de Belline<\/strong> iba de todos modos a trastocar <\/strong>el mundo de la tarología<\/strong>.

Con sus 53 cartas<\/strong> de representaciones <\/strong>y simbolismos <\/strong>tan fuertes <\/strong>como los contenidos en las cartas del tarot de Marsella, este Oráculo influido por la astrología<\/strong> iba a abrir nuevas perspectivas de tiradas a las cartomantes <\/strong>profesionales, pues al retomar la carta astral<\/strong>, tan querida por los horóscopos hallados en los libros y revistas femeninas, el Oráculo de Belline<\/strong> profundiza <\/strong>en los matices propios de cada una de nuestras personalidades<\/strong>.

Lo cual no es poca cosa en materia de videncia <\/strong>y los diversos practicantes <\/strong>de la tarología <\/strong>no se equivocarán al adoptarlo <\/strong>en nuevas tiradas adivinatorias<\/strong>.

Así, la interpretación <\/strong>de las cartas <\/strong>estará mucho más orientada <\/strong>hacia los signos astrológicos<\/strong> de los futuros consultantes, tanto más cuanto que estas 53 cartas<\/strong> están divididas en 7 familias<\/strong> que tienen por nombre planetas<\/strong> de nuestro sistema solar.

Familles oracle de Belline

Encontramos pues las familias:

  • del Sol<\/strong>,
  • de la luna<\/strong>,
  • de Júpiter<\/strong>,
  • de Mercurio<\/strong>,
  • de Venus<\/strong>,
  • de Marte <\/strong>
  • o también de saturno<\/strong>.
4 lames majeurs

Cada una de estas familias se compone de 7 cartas<\/strong> que poseen representaciones y simbolismos propios. Estas 49 láminas<\/strong> se complementan con 4 láminas mayores<\/strong>, a semejanza de los 22 arcanos del tarot de Marsella. Estas últimas se llaman:

  • La Llave<\/strong>,
  • la Estrella del hombre<\/strong>,
  • la Estrella de la mujer<\/strong>,
  • así como la carta Azul<\/strong>, que es señal de suerte <\/strong>y de protección<\/strong>.

Así pertrechada, la baraja del tarot Oráculo de Belline<\/strong> iba pues a dar un nuevo aliento al arte adivinatorio<\/strong> consistente en predecir su porvenir a un sujeto a través de las cartas.

Los numerosos aportes del Oráculo de Belline

Tirage oracle de belline

Desde su aparición, el Oráculo de Belline<\/strong> habrá hecho correr mucha tinta en el seno del universo de la tarología<\/strong>.

Ante todo, porque, perteneciendo legítimamente al mago Edmond<\/strong>, algunos acusaron a Marcel Belline<\/strong> de un cierto oportunismo <\/strong>por haber osado nombrar <\/strong>con su propio nombre este Oráculo que no había concebido.

Pero también, porque más allá de ciertas polémicas, las tiradas efectuadas<\/strong> con este Oráculo <\/strong>iban a encantar <\/strong>a numerosos consultantes <\/strong>por su enfoque profundamente ligado a los problemas existenciales<\/strong> de cada uno.

Autres tirages divinatoires

En particular para todo lo relacionado con las relaciones amorosas<\/strong> y las ganas de desarrollo personal<\/strong>.

Posteriormente, otros muchos Oráculos<\/strong> verían la luz, sin alcanzar jamás la popularidad del de Belline<\/strong>.

Como pequeña anécdota, tiradas adivinatorias<\/strong> efectuadas con la baraja del tarot del Oráculo de Belline<\/strong> habrán permitido predecir <\/strong>acontecimientos importantes de finales del siglo 20<\/strong> tales como los asesinatos de JFK y de Bobby Kennedy,<\/strong> la desaparición<\/strong> prematura de Albert Einstein<\/strong> y las manifestaciones <\/strong>violentas de mayo del 68<\/strong>, que empujaron al general De Gaulle <\/strong>a la dimisión <\/strong>un año más tarde.

Aún hoy, célebres tarólogos<\/strong> como Colette Silvestre <\/strong>o Alexis Tournier<\/strong> solo juran por él, para ayudarnos a reencontrarnos mejor en el seno de nuestra vida y, así, en nuestro destino<\/strong>.

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