Cartomancia: cómo echar las cartas
Los variados universos de la videncia siempre han sabido cautivar a las multitudes, por su aspecto tan espectacular como intrigante. Practicado en las líneas de la mano, a través de una bola de cristal, con ayuda de un péndulo o de una baraja de cartas, el arte adivinatorio sigue despertando hoy en día toda clase de curiosidades.
En materia de cartomancia, existen ante todo varias barajas de cartas con las que realizar una sesión de predicciones. Pero sobre todo encontramos una multitud de tiradas de cartas, distintas unas de otras. Aunque sean muy variadas, todas son tiradas adivinatorias. Te contaremos todo lo que hay que saber sobre la manera de aprender la Cartomancia.

Los orígenes de las tiradas de cartas
Encontramos los primeros vestigios de las cartas de juego unos siglos antes de J.C. en lo más profundo de la India y de la China ancestral. Si bien sabemos que las usaban para acompañar sus juegos de dados, no hay ningún escrito que pueda probar que las utilizaran con fines adivinatorios.

Un poco más tarde, cuando las cartas de juego ya se habían exportado a las penínsulas arábigas gracias a la ruta de la seda, todavía no hay ninguna prueba que permita afirmar que los egipcios fueran los primeros en servirse de ellas para predecir el futuro. Es por tanto realmente en la época de la Edad Media, cuando las cartas de juego acababan de llegar a la Europa del siglo 14e, cuando asistimos a las primerísimas tiradas de cartas de carácter adivinatorio.

Realizadas por videntes gitanos y romaníes nómadas, que se apropiaron de las cartas otorgándoles numerosos significados sumamente simbólicos, estas tiradas de cartas eran tan teatrales como intrigantes, de modo que ya atraían toda clase de públicos.
Y las predicciones reveladas durante estas tiradas resultaban a menudo verídicas, lo que empujó a aún más gente a querer que le echaran las cartas. Ante este éxito inesperado, fue en lo más profundo de Italia donde se iba a crear la primera baraja de cartas de tarot, de simbolismos aún más esotéricos.
Es por tanto a partir de ahí y del éxito fenomenal cosechado por el juego del tarot de Marsella cuando iban a ver la luz numerosas tiradas de cartas, para gran felicidad de practicantes y consultantes cada vez más numerosos.
¿Cómo echar las cartas con una baraja tradicional?

Tal como se la conoce aún hoy en día, la baraja tradicional se compone de 54 cartas. Está dividida en 2 colores, que son el negro y el rojo, así como en 4 familias, que son los Corazones, Diamantes, Picas y Tréboles.
Dentro de cada una de estas familias se encuentran las cartas numeradas del As al n.º 10, así como una Jota, una Reina y un Rey. Las dos últimas cartas que componen esta baraja son los Comodines.
Para ejecutar una tirada adivinatoria, se van a apartar estos 2 Comodines así como todas las cartas del n.º 2 al n.º 6, ya que tienen poco interés. Nos quedamos así frente a 32 cartas que resultarán de lo más reveladoras.

El primer paso consiste en aislar una de estas cartas, que representará al consultante. Cabe señalar que el Corazón representa las cabelleras rubias, el Trébol el cabello moreno, el Rey a un hombre de más de 35 años, la Jota a un joven, la Reina a una dama de más de 35 años, y la carta n.º 8 si la consultante es una joven.
A continuación, habrá que plantear la pregunta que requiere una respuesta, a la vez que se barajan las cartas con destreza. Corta entonces la baraja y guarda aparte las cartas que se encuentran debajo, luego extiende en plano las cartas de arriba, boca abajo.

Habrá entonces que colocar en el centro la carta que representa al consultante y descubrir las 2 cartas que se hallan a sus lados. La de la izquierda anunciará un acontecimiento por venir y la de la derecha la conclusión de ese acontecimiento.
¿Cómo echar las cartas de una baraja de tarot?
Desde su creación a mediados del siglo 15e, la baraja de tarot ha sufrido enormes evoluciones. Si bien la baraja más célebre sigue siendo el famoso tarot de Marsella, una multitud de otros tarots han visto la luz con el paso del tiempo.
Podemos citar el Oráculo de Belline, el tarot Rider Waite, el tarot Mlle Lenormand, el tarot egipcio, el tarot persa y el tarot Aleister Crowley, aunque haya aún otros más.
Cada una de estas barajas de tarot tiene su propio aspecto y número de cartas. Pero todas están dotadas de arcanos sumamente significativos y simbólicos en lo que representan. Y muy a menudo son temas o valores relacionados con la naturaleza humana, y con el recorrido iniciático de una vida.
Algunas barajas son más esotéricas que otras, pero todas nos hablan de valores esenciales como los del amor, el dinero, el trabajo y la salud.
Todas estas barajas de tarot tienen casi los mismos métodos de tirada que, gracias a la lectura y la interpretación de las cartas, pueden revelar a un sujeto su personalidad oculta así como su futuro.

En el caso del tarot de Marsella, las cartas, en número de 78, se dividen en 2 partes:
- los 22 arcanos mayores, que son los que van a revelarnos las informaciones primordiales,
- y los 56 arcanos menores, que van a informarnos sobre una multitud de detalles en cuanto a la personalidad y los rasgos de carácter del consultante.
Los principales métodos de tirada adivinatoria con una baraja de tarot
La tirada sí-no
Basta con barajar las cartas haciéndolas girar entre tus manos, y luego cortar para quedarse solo con la parte alta de la baraja. Hay que sacar entonces 7 arcanos del montón y disponerlos. Si la mayoría de las cartas está del derecho, la respuesta a la pregunta será positiva. Si, por el contrario, la mayoría de ellas está del revés, la respuesta será negativa.
La tirada de 3 arcanos
Después de haber barajado y cortado las cartas, habrá que sacar 3 del montón y disponerlas boca abajo ante ti. Luego hay que descubrirlas de izquierda a derecha. La más a la izquierda informará sobre el pasado del sujeto en cuestión y sobre los puntos que le son favorables. La del medio encarnará el presente y todo lo que le es desfavorable. En cuanto a la de la derecha, ofrecerá la respuesta a la pregunta teniendo en cuenta las 2 primeras y revelará informaciones sobre acontecimientos por venir en su recorrido.
La tirada en cruz

Siempre hay que barajar y cortar bien las cartas en 2 partes. Hay que sacar luego 4 cartas que se dispondrán de la siguiente manera: la primera de todas se colocará a la izquierda, la segunda irá a la derecha, la tercera ocupará el lugar de arriba, y la cuarta se pondrá del todo abajo.
Saca entonces una quinta carta y deslízala en el centro de la cruz así obtenida sobre tu mesa. La interpretación de las cartas se hará a continuación en orden de colocación.
La n.º 1 te hablará de todo lo que es favorable al consultante. La n.º 2 de todo lo que le es desfavorable. La n.º 3 indicará una pregunta planteada. La n.º 4 aportará una respuesta a esa pregunta. Por último, la n.º 5 hará la síntesis de la tirada y ofrecerá más precisiones.
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